Parameras Ibéricas: un bastión de resistencia


Bienvenido a la riqueza natural de las Parameras Ibéricas, un conjunto de cinco paisajes únicos que se despliegan a lo largo de un extenso territorio. Estas parameras, caracterizadas por terrenos elevados, yermos y desabrigados, en las que en la mayoría de las veces, no crece un sólo árbol y el frío avanza por cada rincón, son testigos de una compleja interacción entre la geología, la climatología y la actividad humana. Cada una de ellas encierra historias fascinantes y una rica biodiversidad.

PARAMERAS DE MOLINA

Las parameras de Molina de Aragón, son un tesoro natural que invita a los viajeros a sumergirse en un paisaje de belleza única. Este vasto territorio se caracteriza por extensas llanuras salpicadas de encinas y pinos, creando una estampa bucólica que parece detener el tiempo. La riqueza de la flora y fauna de esta región cautiva a los amantes de la naturaleza, ofreciendo un refugio para especies autóctonas y convirtiéndose en un escenario perfecto para la observación de aves y la práctica del senderismo.

PARAJES REPRESENTATIVOS

Además de su exuberancia natural, las parameras de Molina de Aragón albergan un patrimonio histórico-cultural fascinante. Pueblos con encanto como Molina de Aragón y sus alrededores ofrecen la posibilidad de sumergirse en la historia, descubriendo antiguas iglesias, castillos y construcciones tradicionales como caleras, pozos o abrevaderos que dan cuenta de la rica herencia de la zona.

PARAMERA DE BLANCAS

Las Parameras de Blancas, ubicadas entre los municipios de Odón y Blancas en la provincia de Teruel, conforman un espacio protegido de gran extensión que abarca alrededor de 4.033 hectáreas. Este enclave natural se destaca por su topografía de peniplanicie, con una suave pendiente hacia la cuenca de Gallocanta, donde fluyen sus aguas. A pesar de la degradación actual causada por procesos kársticos, la zona alberga una rica diversidad de flora y fauna, destacando especies esteparias como la Alondra de Dupont, sisones, aguiluchos, entre otras.

PARAJES REPRESENTATIVOS

La Paramera de Blancas es un fiel reflejo de las parameras ibéricas, predominando terrenos incultos con matorrales de toyago y tomillar. Además de su vocación ganadera, el área cuenta con pequeños campos de cultivo, abejares y parideras que revelan su importancia histórica y cultural. Los núcleos de Odón y Blancas se asientan cerca de las ramblas, aprovechando la presencia de agua que también beneficia a la fauna local. Este espacio, designado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), es hogar de diversas especies animales y cuenta con una variada flora, convirtiéndolo en un rincón único que combina la conservación del entorno con el respeto a su rica biodiversidad.

PARAMERA DE MARANCHÓN

Las Parameras de Maranchón, Hoz del Mesa y Aragoncillo, designadas como espacio Natura 2000 y catalogadas como Zona de Especial Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA), se extienden en una vasta área que abarca diversos paisajes de gran valor ambiental. Este espacio comprende tres unidades ambientales principales:

  1. Parameras: Situadas en altiplanos fríos de sustrato calizo, estas parameras destacan por sus extensos sabinares y cambronales, creando un paisaje característico de paramera. En la zona norte, el sabinar albar, el más extenso de Castilla-La Mancha, se encuentra en expansión debido al descenso de la presión ganadera y el abandono de cultivos menos rentables.
  2. Hoz del río Mesa: Labrada sobre terrenos secundarios y terciarios, esta hoz presenta escarpes, gelifractos y gleras en las laderas. Su singularidad geológica se traduce en la presencia de diversas comunidades, como sabinares negrales subrupícolas y encinares, siendo un lugar de nidificación crucial para aves rapaces rupícolas como el buitre leonado y el alimoche.
  3. Sierra de Aragoncillo: Con una altitud de 1.518 metros, esta elevación del zócalo paleozoico está compuesta por cuarcitas, pizarras paleozoicas y areniscas del Buntsandstein. La vegetación incluye rebollares y jarales, siendo un hábitat silicícola de gran interés.

PARAMERA DE POZONDÓN

Las parameras de Pozondón y Ródenas, ubicadas en la pintoresca Sierra de Albarracín, no solo destacan por su belleza árida y elevada, sino también por ser refugio de una joya alada única: la alondra ricotí, cariñosamente llamada «el fantasma del páramo». Estos páramos, definidos por su terreno llano yermo y desabrigado, presentan un ecosistema único caracterizado por extensas planicies altas azotadas por el cierzo y pobladas por arbustos de sabinar rastrero.

La alondra ricotí, especie de ave pequeña y esquiva, es el tesoro oculto de este territorio. Su singularidad y la dificultad para avistarla la convierten en una atracción destacada para los amantes de la ornitología, tanto locales como internacionales. Además de la alondra ricotí, estas parameras albergan diversas especies de avifauna esteparia, como la collalba gris, reconocible por sus colores blanco, gris y negro.

PARAMERA DE LAYNA


La Paramera de Layna, situada entre las localidades de Anguita, Luzón (provincia de Guadalajara), y Benamira y Layna (provincia de Soria), se presenta a primera vista como un páramo desolado y abierto. Sin embargo, al observar detalladamente este paisaje, se revela como una estructura geológica compleja formada por un sistema de poljes superpuestos que crean un altiplano. Este entorno, condicionado por una litología calcárea de horizontes profundos y una climatología continentalizada extrema a casi 1.200 metros de altitud, ha limitado su aprovechamiento agrícola, dedicándose principalmente a la explotación ganadera de pastos.

La dureza de la costra caliza y la exposición a los vientos, evidenciada por la construcción de una minúscula y solitaria caseta de pastor en piedra seca, orientada contra el viento dominante, han contribuido a la despoblación de algunos asentamientos cercanos como Villaseca. Estas condiciones adversas, no obstante, han creado un hábitat ideal para especies de aves como la alondra ricotí o el sisón, que encuentran refugio en estos páramos solitarios.

CURIOSIDAD

Una curiosidad en la que no siempre se recaé, es que la Alondra Ricotí, representa uno de los animales más difíciles de ver de toda Europa. Así que si consigues verla, enhorabuena, eres todo un privilegiado.